jump to navigation

CON ESCARCHA EN LAS VENAS Marzo 22, 2008

Posted by Mis[s] Enredados in Estado indefinido.
Tags: , ,
8 comments

Hoy me siento la guinda del pastel. No porque me encuentre especialmente apetitosa o rica, ni porque haya abanderado con alguna conquista una montaña de dichas. Y no, tampoco he hecho algo que represente una mancha roja en mi blanca conciencia (al menos hoy). Esto no viene a propósito de mi autoestima ni de mi moralidad, viene a cuento de mi aburrimiento y de los riesgos que éste conlleva… ¡peligro! he estado pensando… Sí, hoy me siento la guinda del pastel, me siento diferente, extraña a lo que me rodea, un punto rojo en este blanco abismo. En efecto, soy como ella, un fruto ácido de la naturaleza a quien han sometido a un proceso de deshidratación y grandes dosis de azúcar para pasar desapercibida dentro de este merengue. O tal vez soy justo al revés, un fruto dulce al que la sociedad ha acidificado para pasar inadvertida en medio de toda esta mierda blanca. La verdad es que no sé dónde empieza y dónde termina lo que era y en lo que me han convertido, lo que me era propio desde que nací y de lo que me estoy apropiando hasta que muera. Ya no sé ni cuál es mi sabor, me confundo entre las más dulces y empalagosas ñoñerías y el más ácido y corrosivo sarcasmo. Supongo que al fin y al cabo no importa lo que se ha sido ni lo que se será, sólo cuenta lo que se es. ¿Pero qué soy hoy? Pues eso, una fruta escarchada, un fruto de la naturaleza que tras pasar por esta fábrica se ha transformado en una deliciosa y repugnante fruta escarchada, tan natural, tan artificial… Lo peor de todo es que cuando a uno se le escarcha el corazón resulta ya difícil de invertir el proceso.