EL MAL DE LAS ALTURAS Febrero 28, 2008
Posted by Mis[s] Enredados in Binomios de des+amor.Tags: Amor, Binomios de des+amor, Desamor
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Falta de oxígeno al cerebro, ahora lo comprendo todo.
Tú preferiste quedarte abajo. Tu vértigo, tu miedo permanente a caer… Yo preferí ascender. Mi insana ambición de llegar a la cima, de navegar entre nubes, de capturar las estrellas… Puede que en otra vida fuese algún tipo de ave. Eso explicaría este inusual hábito, mi propensión a despegar los pies del suelo. Debí de suponerlo cuando me dijiste que odiabas los parques de atracciones. A mí siempre me encantaron las montañas rusas… apocalípticas bajadas, sí, pero sucedidas de desafiantes subidas… Me seducen los retos, me hacen sentir viva, me dan un fin y un porqué. Es tan fascinante la visión que se tiene del mundo allí, en lo alto. Uno se siente afortunado, como a un nivel superior, ve lo que otros no alcanzan a soñar ¿Sabías que si te elevas lo suficiente en una montaña se puede ver un completo arco iris circular? Los colores y las luces se concentran, casi se puede rozar la felicidad, es una especie de éxtasis… pero sin pastillas, y saboreas cada instante como si fuese el último… porque en el fondo eres consciente de que todo lo que sube tarde o temprano ha de bajar…
No diré que nunca había oído hablar de él, me refiero al llamado mal de las alturas. A medida que uno asciende disminuye el porcentaje de oxígeno en el aire. Supongo que preferí ignorarlo, aunque el mal no me ignoró a mí. Un cerebro necesita oxígeno para funcionar correctamente. Tal vez por eso cometí todas aquellas locuras por ti… Sí, lo sé, fue un suicidio de ideales alzarme yo sola, sin nadie que me ofreciese la mano para salvarme. No estabas allí cuando tanto te necesité.
Lección aprendida para la próxima vez: “Si no quieres caer demasiado bajo, no subas demasiado alto.” De todos modos, ¿cómo iba a volver a subir con las alas rotas?