QUE LA SUERTE OS ACOMPAÑE Diciembre 9, 2007
Posted by Mis[s] Enredados in (Re)flexiones y otras torsiones mentales.Tags: (Re)flexiones y otras torsiones mentales, Pensamientos, Reflexiones
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El amor verdadero es una lotería, y como tal, resultar agraciado con el premio gordo se convierte en una misión casi imposible. Pero si ya de por sí parece difícil dar con el boleto adecuado a lo largo de nuestro devenir amatorio, un más difícil todavía es dar a la primera con tal preciado bien. Ahí radica el mayúsculo problema. Cada vez que uno decide arriesgar, echarle un par y participar, deposita en este absurdo juego un pedacito de sí, unas ilusiones y expectativas que se evaporan junto a cada billete quemado. Y sí, también en el amor unos tenemos peor perder que otros; y así te encontrarás con los que preferimos retirar nuestros corazones del bombo y de tanto bamboleo por tiempo indefinido después de cada intento fallido, frente a los que eligen seguir probando suerte ininterrumpidamente. De cualquier forma, para ninguno vuelve a ser ya como la primera vez… Las esperanzas de conseguir un pasaporte a las estrellas se desvanecen a medida que los cupones no ganadores se suceden, hasta que llegas al punto sin retorno en que escoges quedarte fuera de juego permanentemente por temor a volver a perder. Me aterra alcanzar ese punto en que el miedo y el cinismo ocupen el lugar de mis sueños no dejando sitio para nada más, convirtiéndome en el mayor de mis temores, un ser incapaz de ilusionarse y de arriesgar, en definitiva, incapaz de amar y de ganar, porque sin ilusión no se ama, y sin correr riesgos no se gana.
El miedo es algo que esta ahi, ya hartos de tantos boletos sin ningun premio, ya ni siquiera toca el reintegro, lo unico que hacemos es perder dinero comprando boletos, perder perder y perder y no conseguir nada.
Entonces te retiras del juego, y uno de esos normales dias, vuelves para casa y derepente te encuentras en el suelo un boleto, alguien no lo ha visto y lo a pisado, entonces te sientes intensamente identificado con el. Tu tambien as sido pisado, tu tambien eres invisible para el resto.
Entras en casa y ves el sorteo, curiosamente el boleto es de ese dia, y para tu sorpresa te a tocado el GORDO.
Muchas veces buscamos el amor y no lo encontramos aunque haya gente que lo busque y lo encuentre, pero si algo se puede aprender es que un dia y para tu sorpresa, aunque te hayas quedado fuera del mercado, aparezca ese boleto, sin tu buscarlo, y que ganes sin jugar.
un saludo.
Que razón tienes y mejor metafora.